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Velas de ambientación
El concepto tradicional de la vela nació como una mera fuente de iluminación y con el paso de los años se le fue dando una nueva utilidad como elemento de decoración. Hoy en día tiene, además, otras aplicaciones, tales como la ambientación, pues través de una vela aromática se puede dotar de personalidad a cada uno de los espacios de un hogar. Del mismo modo, actualmente se está trabajando cada vez más el concepto de “velas absorbe-olores”.
Por otro lado, es muy importante hablar de la evolución en el uso de los materiales para su fabricación. En sus orígenes las velas eran fabricadas, principalmente, con cera de abejas. Posteriormente se empezaron a utilizar elementos tales como la parafina (el más común en la actualidad) pero con el paso de las años y el nacimiento de las nuevas tendencias se busca la utilización de elementos naturales.
Un claro ejemplo de ello es la introducción de la soja como base para la fabricación de velas. La utilización de este ingrediente natural implica una serie de ventajas, de las cuales destacamos:
Una temperatura de fusión poco elevada que permite una combustión mucho más lenta que las velas tradicionales.
Mecha de algodón que no desprende hollín.
Desprenden una menor cantidad de humo.
Permiten una excelente difusión de los aceites esenciales.
Sus manchas se eliminan fácilmente con agua caliente.
En cuanto a las tendencias olfativas en las velas, debemos tener en cuenta que lo que se busca con estos elementos es otorgar a cada espacio un toque de diferenciación y que, además, nos transmita unas sensaciones determinadas con las que nos sentimos identificados. Con esto nos estamos refiriendo a que, a través de sus fragancias, viajemos en el tiempo y el espacio evocando aquello que nos recuerde un momento de nuestras vidas, un lugar visitado, etc. Por eso, las fragancias más utilizadas son las naturales. Estamos hablando de una fragancia a Jabón de Marsella, a colonia, inciensos de países de Oriente, etc.
Otro concepto a destacar es la introducción, en sus fragancias, del concepto de aromaterapia. Del mismo modo que, por ejemplo, en el mercado de geles de baño se pretende crear momentos relajantes, revitalizantes, tonificantes, etc., con una vela y su fragancia se persigue el mismo propósito.
Por último queremos destacar la estacionalidad como factor clave para la creación de sus fragancias. Aparte del lanzamiento de ediciones especiales con unas determinadas fragancias específicas para Navidad, por ejemplo, debemos tener en cuenta que en temporadas otoñales se buscarán aquellas fragancias que evoquen una mayor calidez (especies exóticas, fragancias amaderadas, ingredientes como la vainilla...) y, en temporadas estivales, se trabajarán aquellas fragancias que evoquen frescor (frutas tropicales, notas cítricas, elementos marinos...).
viernes 13 de noviembre de 2009